lunes, 28 de julio de 2014

Batik

     El grupo «Batik» se fundó en 2002 como una compañía exclusivamente de mujeres, detrás de la cual está la figura principal de la coreógrafa y bailarina Ikuyu Kuroda, formada profesionalmente en Londres. Entre sus objetivos de trabajo está «abarcar la realidad de la mujer japonesa sin complejos, enfrentándose directamente y sin tapujos a los prejuicios que existen en el país del sol naciente». 

    La aportación de «Batik» a la danza contemporánea tiene, en este caso, forma de ritmos desenfrenados, con referencias a la tensión, la violencia o el sexo. También provoca una revisión de la imagen «excesivamente plana» de la mujer en la cultura japonesa. De hecho, son siete bailarinas las que intentan sobre el escenario expresar «el sentimiento interior y el tacto físico a través de la danza subversiva», tal como cuentan los responsables de la compañía. Con el movimiento de sus cuerpos «tratan de expresar la sensación que provoca diferenciar entre lo específico de ellas mismas y el mundo a través del "shoku" (el tacto en la lengua japonesa)». 

 

    «Siete décimas de indignación; dos décimas de agrado; una décima que se ha marchado; interno y externo, separados sólo por una lámina de piel; lo innatural de sentirse internamente como "yo" y externamente como "no yo"; uniéndose para tocar esa frontera, el impulso de ser tocado; el secreto que nadie toca; un intento de expresar, a través de la danza subversiva; el vago y frágil sentir de lo interno y externo derivado por "shoku" (tacto)». Es así como define Ikuyu Kuroda, coreógrafa y bailarina, este trabajo, que lleva de nombre "Shoku".


    En la obra se utiliza el ballet clásico de forma irreverente y original, se dan escenas divertidas y otras inquietantes, solos lánguidos y bailes en grupo a un ritmo acelerado. En los algo más de 50 minutos que dura el espectáculo los distintos géneros musicales se superponen «y la sensualidad impregna el ambiente», garantiza la compañía.

miércoles, 23 de julio de 2014

Los Onsen



   Japón es un país volcánico (tiene 108 volcanes activos) y cuenta con más de 3000 onsen. Se conoce como onsen (温泉?) a las aguas termales de origen volcánico que se encuentran en Japón.
   Son los baños tradicionales japoneses, que aprovechan el calor natural de estas aguas procedentes de la gran actividad volcánica y sus propiedades beneficiosas (minerales, sales…) para el cuidado de la piel, la belleza y la salud.
    Las temperaturas de las aguas varían de unos onsen a otros, siendo la más normal  entre 40 y 45 grados.
  Las mujeres y los hombres entran - tras una obligatoria ducha- por separado. Deben ir completamente desnudos y con el pelo recogido, si lo tienen largo. No se permite la entrada con tatuajes porque se identifican los tatuajes con la mafia japonesa o "yakuzza" ( salvo a algunos extranjeros si los llevan pequeños). Se suele llevar una pequeña toalla para secarse la cara, que se coloca después fuera para apoyar la cabeza. 
   Los de uso más común son las casas de baños termales, por que disponen de WC y los de los hoteles, que te proporcionan yukata ("kimono" de algodon) y geta (chanclas de madera) para poder salir sin tener que vestirte y desvestirte cada vez que entras o sales, aunque hay que devolverlo a la salida... En algunos hoteles tienen servicio de onsen privado, en los que sí puede entrar una pareja mixta; eso sí, con reserva previa, porque suelen estar muy solicitados.
   Unos solo tienen un gran ofuro (bañera/piscina), otros tienen dos, uno interior y otro exterior; hay onsen que tienen varios ofuros con diferentes temperaturas o cualidades curativas o de belleza, tambien tienen sauna (esta suele tener televisión), yakuzzi, carga electrica, zonas para dormir...
     En casi todos puedes estar todo el día, adquiriendo una entrada. Tienen máquinas para bebidas y snacks aunque hay muchos que tienen restaurante, ya que se suele ir con la familia o los amigos a pasar el día.
    En algunas ciudades hay muchos onsen al aire libre para los pies, donde la gente se sienta para relajarse y hablar mientras tiene los pies calientes. Es muy común ver a la gente joven de la ciudad quedar en estos onsen de pies para pasar el rato y charlar, ya que algunos tienen un tejadillo y es muy útil para protegerse, sobre todo en el frío invierno.

miércoles, 16 de julio de 2014

Hachikō

  

Hachiko.JPG 

    Hachikō nacido en Tokio en 1923 y  apodado "el perro fiel", fue un perro japonés de raza akita inu recordado por su lealtad a su amo, el profesor Eisaburō Ueno. Su nombre se escribe ハチ公 en idioma japonés.

     El perro lo acompañaba a la estación para despedirse allí todos los días cuando su dueño iba al trabajo, y al final del día volvía a la estación a recibirlo.

     Un día el profesor Ueno sufrió un paro cardiaco y no regresó. Esa tarde Hachikō corrió a la estación a esperar la llegada del tren de su amo, y no volvió esa noche a su casa. Se quedó a vivir en el mismo sitio frente a la estación durante los siguientes 9 años de su vida.

     Conforme transcurría el tiempo, Hachikō comenzó a llamar la atención de propios y extraños en la estación; las personas que  habían sido testigos de cómo Hachikō acompañaba cada día al profesor Ueno antes de su muerte, fueron las que lo cuidaron y alimentaron hasta el 8 de marzo de 1935, el día en que fue encontrado muerto.

Estatua real de Hachiko en Japón    

     En abril de 1934 una estatua de bronce fue erigida en su honor en la estación Shibuya, estando presente el propio animal. El bronce de la estatua inicial tuvo que ser utilizado en la Segunda Guerra Mundial para fabricar armamento pero, tras finalizar ésta,  se volvió a erigir otra estatua en su lugar.

     Hay una película preciosa sobre este fiel animal protagonizada por Richard Gere...