martes, 21 de octubre de 2014

Kimonos- I

japones

El kimono  es el vestido tradicional japonés, que fue la prenda de uso común hasta los primeros años de la posguerra. El término japonés mono significa ‘cosa’ y ki proviene de kiru, ‘llevar’.

 

Los kimonos llegan hasta las partes bajas del cuerpo, con cuellos escote en "tita" y amplias mangas. Hay varios tipos de kimonos usados por hombres, mujeres y niños. El corte, el color, la tela y las decoraciones varían de acuerdo al sexo, la edad, el estado marital, la época del año y la ocasión. El kimono se viste cubriendo el cuerpo en forma envolvente y sujetado con una faja ancha llamada obi.
 
Antiguamente, el kimono se confeccionaba con un material rústico pero cuando Japón fue influenciando por la cultura china y coreana, se introdujo la seda, haciendo que el kimono fuera un traje suntuoso.
 
Actualmente, la mayoría de los japoneses utilizamos ropa occidental pero acostumbramos a vestirnos con kimonos en ocasiones especiales como bodas, ceremonias o festivales tradicionales.
 
Los accesorios para acompañar al kimono son los geta (chinelas de madera) o los zori (sandalias bajas hechas de algodón y cuero) y los tabi son calcetines tradicionales que separan el dedo pulgar del resto de los dedos para calzar la sandalia.
 
Los aficionados a los kimonos en Japón llegan incluso a tomar cursos para aprender a colocarse un kimono correctamente. Las clases abarcan la elección de acuerdo a la temporada, las tramas y figuras a elegir de acuerdo a cada ocasión, la combinación entre la ropa interior y los accesorios de un kimono, el entrenamiento para ubicar cada ropa interior enviando mensajes sutiles, y la selección y prueba del obi, entre otros temas. Existen también clubes devotos a la cultura del kimono, como el Kimono de Ginza.
 
     De entre los kimonos femeninos, a mí los que más me gustan son el hōmongi y el tsukesage, aunque muchas veces me pongo un komon para estar en casa y con los amigos....

Pero de eso, ya os hablaré otro día....

   

 

sábado, 11 de octubre de 2014

Shunga

   

   
    Confieso que me encanta el "Shunga" japonés, quizá porque mi abuelo era un artista en ese género y conservamos en casa muchos de sus dibujos y grabados; quizá porque apuesto por ver el sexo como algo natural que no hay que ocultar. Los dibujos tienen más de un siglo y estuvieron escondidos bajo el suelo de la antigua casa familiar durante muchos años, cuando los prohibieron.
      

     Yo los descubrí en la adolescencia, rebuscando por la casa, porque la educación en Japón - como debe ser- preserva a la infancia del acceso a ciertos contenidos. No les dije a nada a mis padres y hasta hace diez años ellos no me lo contaron.

     El shunga ( traducido es " imágenes de primavera") es un arte que tiene como tema principal la representación del sexo. La palabra "primavera" se usa como eufemismo para referirse al acto sexual. Se relaciona principalmente, con las «estampas del mundo flotante» (ukiyo-e) del  período Edo(1603-1867), a partir de imágenes de álbumes o de ilustraciones de textos de la literatura popular de entonces, así como con la producción pictórica de la época. A pesar de que su producción estuvo marcada por regulaciones y prohibiciones por parte del gobierno, la realización de este tipo de obras continuó prácticamente hasta finales de la  era Meiji , con la prohibición de material «obsceno» en el Código Penal japonés del año 1907.

     Las escenas describían relaciones sexuales de todo tipo, incorporando en ellas a los más variados actores de la sociedad japonesa de entonces, como a los miembros de la  clase comerciante, samuráis, monjes budistas, seres fantásticos y mitológicos...

   
  La gran mayoría de los ilustradores de  ukiyo-e realizaron este tipo de imágenes debido, entre otras razones, a que tanto artistas como editores obtenían buenas sumas de dinero de la venta del material, incluso a pesar de estar vigente alguna prohibición, por lo que existe una gran cantidad de imágenes que fueron realizadas por ilustradores de renombre. Por otro lado, las mismas prohibiciones llevaban a sus creadores a no firmar sus trabajos, pero a modo de que la gente supiera el autor, desarrollaron una serie de artimañas, como poner en las imágenes sobrenombres o señales apenas perceptibles, que eran fácilmente identificables para el público de la época.

     Tras la apertura de Japón a  Occidente, a mediados del  siglo XIX, el   arte japonés contribuyó al desarrollo del movimiento conocido como japonismo. Diversos artistas europeos coleccionaron shunga, entre los que destacan  Aubrey Beardsley, Degas, Toulouse- Lautrec, Klimt, Rodin y Picasso, contando éste último con una colección de 61 estampas de artistas japoneses reconocidos, que le sirvieron de inspiración durante los últimos años de su vida.
 

     Se dice que el shunga ha servido, además, de inspiración para las imágenes del hentai el cual también es sexualmente explícito.