sábado, 7 de noviembre de 2015

Nyotaimori





          Hay algunas costumbres en mi país, que suenan un poco extrañas para los que no son de aquí.
          No todo el mundo lo practica, pero en los ambientes de negocios, y en los grupos de amigos más abiertos, a veces cenamos o comemos de esta forma...
 
            Yo he participado como comensal alguna vez, pero nunca he sido bocado ni alimento en estos encuentros. Me pongo en el lugar de esta mujer y pienso qué pasará por su cabeza durante el tiempo que dura la cena o la comida... en qué pensará... si sentirá placer o vergüenza..
 
           Os dejo un vídeo para ilustrar más esta entrada.
 
 http://www.dailymotion.com/video/xmopy0_nyotaimori-el-sushi-corporal_school

          Y si os animáis... ¡ Que disfrutéis mucho de vuestro nyotaimori!
 

domingo, 1 de noviembre de 2015

Air dolls

     

Un gran problema en Japón es la escasez de mujeres. Tengo amigas que "trabajan" en su tiempo libre haciéndose pasar por novias de algunos chicos, para que la familia de éstos crea que tienen pareja. Las familias los dejan así " en paz" durante un tiempo, porque ya no les inquieta su soledad.

     Me gusta ser sincera respecto a mi país. Y hay cosas que no me gustan o que, sencillamente, me entristecen.

     Muchos hombres se ven abocados a la soledad y buscan soluciones para paliarla. Algunas de esas soluciones son tristes: se quitan la vida. La tasa de suicidios ha disminuido mucho en mi país en los últimos años, pero ha llegado a ser muy alarmante. Incluso hubo una época en la que había grupos que realizaban suicidios colectivos.


   Otras soluciones, aun siendo tristes también, son menos dramáticas: utilizan como compañía  "air dolls", "love dolls", "sex dolls"  o muñecas hinchables.
 
     La gran perfección de estas muñecas actualmente y la enorme soledad que sienten estas personas hacen de esta artificial compañía una especie de terapia que no se puede juzgar a la ligera.



        
     Y no penséis que sólo se usan para el sexo, como en otros países de Europa. Muchos japoneses las tratan como a esposas, las visten con vestidos caros, y las sientan en su mesa.

    Algunos, los más osados, las llevan en el coche a pasear.