lunes, 4 de julio de 2016

Las " Onna- bugeisha"

"La emperatriz consorte Jingū llega a Corea".
Pintura de 1880.
 
          Cuando hablamos de samuráis, todos pensamos en figuras masculinas japonesas. Pero tenéis que saber que también hubo mujeres samuráis hace mucho tiempo, durante los períodos Kamakura y Sengoku.
 
          Eran valientes y fuertes y luchaban en las batallas al lado de los hombres. Hábiles en el manejo de todo tipo de armas cortas,su especialidad, eran, sin embargo, las armas de largo alcance.
 
         En Japón se las recuerda y venera con cariño. La onna- bugeisha preferida de Li es, desde siempre,  la emperatriz Jingu ( 169-269 a.c). Ella era la emperatriz consorte del  Emperador Chūai.
 
          Se dice que lideró un ejército en una invasión a Corea y regresó victoriosa a Japón después de tres años, aunque tengo que contar que muchos historiadores, incluyendo eruditos japoneses, rechazan la leyenda de Jingū .